miércoles, diciembre 16, 2009, 01:09 - Acidez

Cuando el viento sopla sin medida, todos volamos por los aires, nos golpeamos contra las nubes y las estrellas, hemos de nadar en el espacio, inventarnos la estabilidad y resistir fuertemente la descompresión, que hace que nuestro espíritu se deforme de tal modo que seríamos irreconocibles a los ojos de cualquier persona de nuestro entorno. Pero todas las tormentas pasan y si las vencemos, habremos logrado seguir, estar en ese nuestro lugar, bueno o malo, pero que al fin y al cabo es el que hemos construido y del que nunca podremos evadirnos; paraíso para unos, infierno para otros, que tal vez pretenden dominar y someter lo ajeno a su miseria; esos otros que solo consiguen ser repudiados por que no son capaces de superar sus abismos sin mendigar falsa compasión arrastrándose como serpientes que han de pudrirse en la precariedad de su fe y su autoestima por no ser capaces de respirarse a sí mismos con el cariño necesario para hacerse fuertes ante la luz de los demás.




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martes, diciembre 15, 2009, 01:13 - Acidez

El viejo alimento del mundo se filtra de frontera en frontera, camina sobre secuencias de hermandades fallidas, se va alimentando de brotes envenenados, conquistando países, continentes y hemisferios, mundos y universos, galaxias desconocidas. Es tal vez un sueño el capital, un nefasto sueño que viaja siempre con nosotros, dentro de nuestras miserias, en un mundo que crece como una tormenta final, con la furia y la ira de los cielos cansados de llorar.
martes, junio 16, 2009, 00:46 - Acidez

Siempre lejos el horizonte, siempre lejos el principio y el fin. Los consejos son buenos consejeros que no sirven para nada si no son de sangre y pasión, los mejores siempre vienen de quien los calla, por eso bajo el sol observamos y meditamos, vamos después con el mundo y con las máquinas, vamos a conocer derrotas y a fingir victorias y acabamos siendo soldados infectados por la codicia del día a día, buscamos algo que nos destruya piadosamente, un corazón bondadoso que nos diga como amar a su manera, un ángel recluido en nuestras penas y quimeras para redimirnos en el insaciable deseo que nos atormenta y que jamás podremos vencer. Concluimos.
lunes, junio 15, 2009, 02:40 - Acidez

Se presentó ante mí seguida de un ejercito voluntarioso y acercándome su aliento innoble me instó a representar mi papel, pero mi papel era aquel momento en sí, aquella hora caliente de la cabeza cansada alrededor de unos cuantos planetas parecidos a Desirdón, espectaculares y luminosos, cargados de calor inmisericorde, llenos de colas de cometa por doquier, bailando locos en mi firmamento desheredado y desposeído de bienes terrenales. Mi replicante se motivó con una creciente inusual carga de violenta sensualidad para, al poco rato desvanecerse en un sueño como un coito entre flores de intensa fragancia. Ella fue retirándose irritada por haber vencido sin ganar nada, sin trofeo, sin aplausos, sin lerias. Esto es lo que hay, dijeron todas.
miércoles, mayo 27, 2009, 00:35 - Acidez

Porfi, porfi, no juegues con el boli que aún no he leído el periódico. Porfi, no me borres el curri, que me queda el culo al aire.

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